Como llevaba pasando desde hace unos meses, la furia se apoderó de mí por el simple hecho de oír tu voz. Malos momentos acudían a mi mente, entre ellos todo el dolor, miedo y frustración que causaste a tu alrededor.
Es imposible que haga algo contra ello: mi subconsciente lo ha grabado a fuego y no quiere dejarlo correr. Lo intenté, pero el miedo es mayor.
Cuando fui en busca de ayuda psicológica todo mejoró un poco. Pese a ello, esos sentimientos seguían consumiéndome; haciéndome sentir, a la vez, culpable.
Quisiera huir, quisiera ser un pájaro. ¿Ser libre? Olvidé el significado de esas dos palabras hace un tiempo, cuando todos me señalaban y no me quedaba más que esconderme y llorar, dando finalmente una imagen aún más desastrosa.
La lectura fue un refugio del que no me di cuenta hasta largos años después. Aquellas protagonistas, fuertes, valientes, que podían valerse por sí mismas. Yo deseaba, ansiaba, ser como ellas. Y eso sólo provocaba aún más complejos.
La música. Dicen que quien escucha horas y horas de ella, lo que realmente están haciendo es: refugiarse del mundo, de la sociedad, de la discriminación, la tristeza. ¡Que ironía que aquellos poetas tristes acaben escuchando canciones deprimentes!
Detrás de cada canción. Un sentimiento escondido.
Detrás de cada lectura realizada. Un héroe a copiar.
Detrás de cada serie. Una vida que deseamos como nuestra.
Detrás de cada sonrisa. Una lágrima por derramar.
Las personas esconden. Ocultamos lo que no queremos que vean, lo que nos hacen débiles. Nuestros miedos, nuestros secretos más profundos. Aquellos que si alguien los descubriera, nos dejarían desnudos ante el mundo. Ese mundo que corroe y arrasa con todo lo bueno y venerable. Todo lo justo e indefenso. Es la parte amarga de la realidad, el lado oscuro de la luna.
¿Quién te dice que cuando te ofrecen libertad para hacer lo que prefieras en un futuro, realmente no te están guiando como cordero a la matanza? ¿Quién te dice que es realmente lo que quieres y no una idea preconcebida, realizada con mensajes subliminales?¿Quién te lo puede asegurar?
¿Es este el camino a elegir?¿Es esta la realidad que quieres vivir?¿Es esta la sociedad con la que quieres convivir?
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