lunes, 30 de enero de 2017

LGTB

  Estoy cansada de la homofobia y 'ser bisexual no existe' o los 'los bisexuales solo son unos calientes'.  Me cuesta creer que en pleno siglo XXI todavía se piense así. El amor es amor, tan sea entre géneros diferentes o entre el mismo género. 
  No siento la necesidad de ocultarme ni de esconderlo porque nunca lo hice. Si me preguntas te voy responder sinceramente: SOY B-I-S-E-X-U-A-L. 
  Y si ese simple hecho que a ti ni te incumbe te hace cambiar las expectativas o la forma de verme,deberías revisarlo y reflexionarlo, porque te puedo asegurar que el problema no soy yo, lo tienes TÚ. 

La música

  Se dice que la música es la forma más fácil de conocer a una persona. Pues para mi:
  La música es gran parte de mi vida. Se podría decir que sin ella no podría vivir. Y la verdad, no está tan alejado de la realidad.
  La música es aquella que me da cobijo cuando siento que nadie me presta atención o me entiende.
  La música es aquella que me da su mano en todos los momentos importantes y difíciles de mi vida.
  La música es aquella que nunca juzga. Sólo te acerca a ella y deja que te acurruques entre sus brazos, sin cuestionarte.
  La música es aquella en la que el género no importa. Aquella que
acepta todos aquellos defectos. Aquella que acepta todo lo que te hace diferente y únicx, sin ponerte queja alguna.
  La música es aquella que te recuerda un momento, un lugar o a alguien especial.
 
La música es simplemente mi vida entera y esto es básicamente abrir mi corazón.

domingo, 15 de enero de 2017

Sociedad

 Como llevaba pasando desde hace unos meses, la furia se apoderó de mí por el simple hecho de oír tu voz. Malos momentos acudían a mi mente, entre ellos todo el dolor, miedo y frustración que causaste a tu alrededor.
 Es imposible que haga algo contra ello: mi subconsciente lo ha grabado a fuego y no quiere dejarlo correr. Lo intenté, pero el miedo es mayor.
 Cuando fui en busca de ayuda psicológica todo mejoró un poco. Pese a ello, esos sentimientos seguían consumiéndome; haciéndome sentir, a la vez, culpable.
  Quisiera huir, quisiera ser un pájaro. ¿Ser libre? Olvidé el significado de esas dos palabras hace un tiempo, cuando todos me señalaban y no me quedaba más que esconderme y llorar, dando finalmente una imagen aún más desastrosa.
 La lectura fue un refugio del que no me di cuenta hasta largos años después. Aquellas protagonistas, fuertes, valientes, que podían valerse por sí mismas. Yo deseaba, ansiaba, ser como ellas. Y eso sólo provocaba aún más complejos.
 La música. Dicen que quien escucha horas y horas de ella, lo que realmente están haciendo es: refugiarse del mundo, de la sociedad, de la discriminación, la tristeza. ¡Que ironía que aquellos poetas tristes acaben escuchando canciones deprimentes!
 Detrás de cada canción. Un sentimiento escondido.
 Detrás de cada lectura realizada. Un héroe a copiar.
 Detrás de cada serie. Una vida que deseamos como nuestra.
 Detrás de cada sonrisa. Una lágrima por derramar.
 Las personas esconden. Ocultamos lo que no queremos que vean, lo que nos hacen débiles. Nuestros miedos, nuestros secretos más profundos. Aquellos que si alguien los descubriera, nos dejarían desnudos ante el mundo. Ese mundo que corroe y arrasa con todo lo bueno y venerable. Todo lo justo e indefenso. Es la parte amarga de la realidad, el lado oscuro de la luna.
 ¿Quién te dice que cuando te ofrecen libertad para hacer lo que prefieras en un futuro, realmente no te están guiando como cordero a la matanza? ¿Quién te dice que es realmente lo que quieres y no una idea preconcebida, realizada con mensajes subliminales?¿Quién te lo puede asegurar?
 ¿Es este el camino a elegir?¿Es esta la realidad que quieres vivir?¿Es esta la sociedad con la que quieres convivir?